30 nov 2010

El padre y su traje

Me excedí en la entrada “Padre e hija” así que me vi en la necesidad de cortar en dos el post; he aquí la, espero, más animada segunda parte.

“Oh acontecimiento!” No nos podíamos perder esto.

Aun no se si fuimos por el puro morbo de ver si habían tallas que le quedaran, o si fue por verle la cara viéndose al espejo, vestido como mesero y dándose cuenta que su hija se casaba y que debía entrarla y entregarla.

Sea como sea llegamos al establecimiento en carro lleno y con ansias de ver el resultado final. Cada prenda que se probaba era motivo de risas e innumerables parecidos a los que el look ameritaba mencionar; era “guía espiritual budista” o “gato con corbatín” o incluso se mencionó al grande Louis Armstrong quien no se presentaba sin estar nítidamente trajeado.

Sin lugar a duda, después de probarse cada saco 5 veces, romper un botón, y recibir detalladas instrucciones de cómo ponérselo; el orgulloso padre de la novia salió con traje alquilado y con el compromiso de recoger y devolver el traje en el mismo estado en el que se le dio, “esperamos así lo sea”.


No hay comentarios:

Publicar un comentario